Bitcoin would be a calamity, not an economy

10/4/2018 – Una economía de Bitcoin limitaría las opciones del gobierno. Dado que el banco central no tendría control sobre la moneda, tampoco tendría control sobre las tasas de interés, y solo una capacidad limitada para invertir dinero en la economía. La política fiscal también sería casi impotente. Si bien la idea de hacer de Bitcoin una moneda universal puede tener una lógica impecable para los utopistas de la era digital, en la práctica tiene poco sentido. Aún más importante, el Bitcoin no puede escalar para lidiar con la cantidad de transacciones que necesita una economía moderna. El sistema está limitado a procesar solo 420 transacciones por minuto. Finalmente, está el hecho de que un número notablemente pequeño de personas controla un porcentaje notablemente grande de todos los bitcoins en el mundo. Eso les da la ventaja de manipular los precios y dificulta que Bitcoin tenga el alcance que necesitaría para convertirse en una moneda real.

La proliferación de criptomonedas que hemos visto en los últimos años hace que sea menos probable, no más, que eventualmente reemplacen el dinero fiduciario. Una proliferación de monedas arroja arena en los engranajes del comercio, haciendo que las transacciones sean menos eficientes y más costosas. Y cualquier moneda que sea difícil de usar es menos valiosa como medio de intercambio.

Comprar drogas, lavar dinero, evadir los controles de capital, proteger su dinero en países con entornos hiperinflacionarios: estas son situaciones en las que las criptomonedas pueden ser útiles. Pero la idea de que las criptomonedas privadas pronto (o alguna vez) puedan ser un competidor significativo del dinero fiduciario para las transacciones cotidianas es poco más que un sueño imposible. (De MIT Technology Review)

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