Getting serious about digital fiat currencies

1/8/2018 – La revolución digital tiene profundas implicaciones para los bancos centrales. Deben decidir si emiten monedas fiduciarias digitales (DFC) para maximizar las ganancias económicas, seguir siendo relevantes en un mundo digital y responder al desafío de la criptomoneda. Estas consideraciones fueron evidentes en la conferencia ITU DFC Focus Group en el Campus Tech de Nueva York de Cornell a fines de julio, donde los banqueros centrales formaron la mayoría de los más de 100 participantes.
Actualmente, el efectivo es el único sistema de pagos respaldado por el estado, fácil de usar y anónimo. Pero es costoso de producir y usar, conlleva riesgos de robo y pérdida y requiere presencia física para las transacciones. Sin embargo, los operadores móviles proporcionan dinero privado, que conlleva riesgos de crédito, tecnología y estabilidad. Mientras tanto, las criptomonedas no ofrecen confiabilidad ni pública ni privada. También son volátiles, especulativas y están asociadas con el lavado de dinero. Usan excesiva energía y poder de cómputo, son propensas a las intrusiones cibernéticas y tienen riesgos de estabilidad financiera.
Así, cada vez más bancos centrales están considerando seriamente emitir DFC. Un DFC es una moneda de curso legal que es electrónica y totalmente convertible uno a uno en notas respaldadas por soberanos. Es universal, está disponible las 24 horas, los 7 días de la semana, y se puede utilizar en todas las redes de pago. Las DFC proporcionan liquidez instantánea, están incluidas en el dinero base y tiene propiedades similares al efectivo. Además, trae grandes ganancias de eficiencia debido a la fuerte reducción de los gastos de impresión y distribución de moneda física, así como de costos de transacción. Sin embargo, los bancos centrales son aprensivos acerca del diseño y la tecnología, los costos de implementación y las implicancias en la política monetaria y la estabilidad financiera, algo que un diseño apropiado ayudará a superar. La duda es si si las DFC deben usar la tecnología de contabilidad distribuida (DLT): los experimentos basados ​​en DLT realizados por bancos centrales han tenido hasta ahora resultados mixtos. (De Livemint)

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