Blockchain 2018: Conclusiones

Con más de diez años explorando las aplicaciones del modelo de Satoshi, aún quedan preguntas acerca del papel que puede desempeñar. Hay un grupo que considera que la tecnología de blockchain es la más adecuada para crear monedas digitales (“tokens”) como el propio bitcoin, y otro que considera que la tecnología es prometedora para crear nuevos tipos de aplicaciones informáticas descentralizadas (“contratos inteligentes”). ¿Que es lo que se puede concluir hoy?

Un blockchain es una forma en que múltiples partes en una red de computadoras descentralizada pueden tener una visión coherente del mundo, por lo que la tecnología de blockchain puede ser valiosa principalmente cuando se reemplaza un sistema centralizado consistente con uno descentralizado consistente (la forma en que el bitcoin reemplaza a la moneda fiduciaria), o al convertir un sistema descentralizado inconsistente en un sistema descentralizado consistente (la forma en que un contrato inteligente reemplazaría la infraestructura fragmentada de los mercados financieros). En lugar de reemplazar la moneda fiduciaria con oro digital, se puede usar para crear nuevos tipos de bases de datos que puedan admitir flujos de trabajo que son completamente inaccesibles para la administración dentro del contexto de un marco de cliente-servidor tradicional. El mayor beneficio de las cadenas de bloques permitidas no es una mayor inclusión o transparencia, sino una mayor coherencia y corrección que la infraestructura existente, que es incapaz de proporcionar una fuente única de verdad para múltiples partes de manera descentralizada (Coindesk, 23/10/2018).

Existen algunos sectores y algunas actividades donde el blockchain, con adaptaciones ya desarrolladas de su tecnología, está mostrando sus reales ventajas y ha sido implantado con éxito: la transferencia de fondos entre bancos, la definición y el aseguramiento de la identidad personal, el siguimiento de las cadenas de suministros (logística). En particular, parece de gran interés la logística de alimentos, apoyada por IBM que ha hecho que su sistema IBM Food Trust esté disponible globalmente después de probar el sistema con compañías específicas durante 18 meses (Food Business News, 8/10/2018)

Debido a la funcionalidad que las DApps (aplicaciones descentralizadas) agregan a la cadena de bloques, estas se están convirtiendo en la forma principal en que las personas interactúan a través de la cadena de bloques. El gráfico siguiente muestra cómo han crecido entre abril 2015 y septiembre 2018 (de State of the DApps, en Forbes, 7/10/2018).

En agosto, Gartner señaló que la tecnología blockchain estaba al borde de la fase “valle de la desilusión” del ciclo de desarrollo, pero predijo que puede alcanzar la “meseta de la productividad” en la próxima década. El “valle de la desilusión” significa que “el interés [en la tecnología] disminuye a medida que los experimentos y las implementaciones fracasan (Coindesk, 20/08/2018).
Los mayores obstáculos técnicos a los que se enfrenta este sector son la poca escalabilidad, la lentitud de las transacciones y la volatilidad de las criptomonedas. Es poco probable que esto se resuelva en 2019 según el Centro de Investigación de Blockchain de ICOBox, pero es probable que en 2019 “se celebren carreras en prácticamente todos los sectores para tokenizar los bienes físicos” (Coincrispy, 27/11/2018).

En un informe conjunto para la conferencia de Tecnología de Monitoreo, Evaluación, Investigación y Aprendizaje (MERL, por sus siglas en inglés) de este otoño, un equipo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) que estudió 43 casos de uso de blockchain llegó a la conclusión de que ninguno de los proyectos cumplió con sus pretensiones. Y, cuando contactaron a varios proveedores de blockchain sobre los resultados del proyecto, el silencio fue ensordecedor. Concluyeron que “la falta de pruebas que respalden las afirmaciones del valor del blockchain en el espacio de desarrollo internacional es una brecha crítica para los adoptantes potenciales” (ComputerWorld, 5/12/2018, Bitcoinist, 1/12/2018).

Por ahora, lanzar un proyecto basado en una aplicación descentralizada (Dapp, en blockchain) es un desafío y es costoso dicen en Hackernoon: “En primer lugar, tiene que pagar a los desarrolladores de blockchain, que son costosos; al mismo tiempo tiene que desafiar las limitaciones de la tecnología blockchain, que son costosas y matan la experiencia del usuario de la aplicación. Lo último, pero no menos importante, tiene que competir con la industria de la web 2.0, es rápida, más barata y fácil de usar, así que esté seguro que en el corto plazo serán los ganadores en la mayoría de los sectores.” (Hackernoon, 19/10/2018).

Para la revista Irish Tech News, es poco probable que las criptomonedas en cadenas públicas lleguen a masificarse. Su aparente complejidad y su valor variable frena a los particulares y a los minoristas, mientras las empresas prefieren sus otros usos, viendo su verdadero potencial:

“Las empresas que están considerando y probando la tecnología blockchain no tienen necesidad de criptomoneda. Ven valor en el uso de transacciones de blockchain más eficientes en su proceso de cadena de suministro, proceso legal, auditorías y más.” (Irish Tech News, 5/11/2018)

En las próximas décadas, es posible que la tecnología que inspira el blockchain se acomode y pase a ser parte de la infraestructura subyacente del mundo digital, pero la mayoría de las personas interactuarán con los productos de esta tecnología y no con la tecnología real del blockchain, y no sabrán como funciona, como tampoco se preocupan de como opera el TCP/IP.

Entre las predicciones para los próximos años se destacan un aumento en las soluciones innovadoras más allá de los orígenes del blockchain, un fuerte enfoque en el aprendizaje automático y las sinergias del blockchain, la adopción de los principios de los contratos inteligentes para la gestión y el intercambio de datos y una nueva era en la gestión de identidad (Hackernoon, 6/11/2018). Es altamente probable que las cadenas de bloques públicas pasen a ser las fuentes públicas de datos más confiables y más comunes. Pero ni de lejos se puede pensar que toda internet se mude a esta tecnología.

Finalmente, las ventajas de la centralización difícilmente serán superadas por los sistemas descentralizados asegura Todd Hoff. La centralización es económica, práctica, controlable, gobernable, económica, escalable, confiable, amurallada, monetizable, asequible, optimizable en cuanto a rendimiento, almacenable, segura. Es defendible, marcable, confiable, fácil de eliminar, depurable, auditable, verificable en derechos de autor, monitoreable, filtrable para el correo basura, y permite acumular valor. La descentralización es pocas de esas cosas, lo que importa poco a la mayoría de los usuarios. Ciertamente, existen razones específicas para usar sistemas descentralizados, siendo el anonimato sin permiso el principal caso de uso [pero también la protección de datos personales]. Los posibles puntos de inflexión hacia la descentralización son pocos y difíciles de lograr, a menos que un deterioro completo de la confianza en la centralización del poder se convierta en una necesidad, los costos sean menores (lo cual es muy dudoso frente a sistemas en la nube) o las aplicaciones sean superiores (también dudoso) (Highscalability.com, 22/08/2018).

A pesar de todos los avances y pruebas señaladas, hay que prestar atención a la opinión de los expertos de Gardner: “No es apropiado aún que la gran mayoría de las empresas consideren la tecnología blockchain en su nivel actual de madurez”. Incluso la Agencia de Transformación Digital del gobierno de Estados Unidos dice que “para casi todos los usos del blockchain que consideraría hoy en día, existe una mejor tecnología”, como las bases de datos y las API.(ARN.net, 2/11/2018)
El blockchain es una respuesta a un problema muy específico, y eso limita su uso.

Raymond Colle

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